Quienes cruzan el Parque Finky por el paso peatonal que une los dos lados de Turdera seguramente conocen el punto: cerca del cruce de “Las Virgencitas” hay un rincón con una gran cruz de madera y pequeñas ermitas. Es el Campito de las Vírgenes en Turdera, un espacio que nació del impulso de vecinos y que ahora busca recuperar parte de su historia.
El lugar también es conocido como Jardín de las Vírgenes. Según se reconstruyó, la iniciativa comenzó a tomar forma a partir de una promesa de Gustavo Cadario, quien estaba desempleado en el año 2000. Luego de conseguir trabajo, decidió levantar allí un espacio dedicado a distintas advocaciones marianas.
La historia del Campito de las Vírgenes en Turdera
Cadario comenzó el proyecto en 2002 junto a vecinos de la zona. La construcción fue colectiva: hubo aportes de dinero, materiales y trabajo para hacer las bases, las ermitas, conseguir las imágenes y armar la cruz de madera.
El Campito de las Vírgenes fue inaugurado en 2003 y, con el tiempo, se transformó en un lugar de referencia para parte de la comunidad. Durante años se realizaron misas y encuentros de oración. También hubo vecinos que se acercaban a rezar el Rosario o a dejar sus pedidos.
Entre los recuerdos que volvieron a circular aparece el de Adriana Iturre, quien contó que asistía los sábados a rezar el Rosario por invitación de Cadario. También Mica Chaves señaló que su abuelo habría colaborado en la construcción de la cruz, ya que era carpintero y participaba de la mutual barrial.
Las nueve imágenes del Jardín de las Vírgenes
El espacio fue pensado para reunir nueve imágenes: Nuestra Señora de Luján, Schoenstatt, María Desatanudos, Nuestra Señora del Rosario de Pompeya, Rosa Mística, Virgen de Itatí, Nuestra Señora de Fátima, Inmaculado Corazón de María y Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás.
Más allá de la dimensión religiosa, el lugar conserva una historia barrial. Es una muestra de cómo un sector del Parque Finky pudo convertirse, con organización vecinal, en un punto de encuentro y memoria para quienes viven o transitan por Turdera.
El plan para recuperar el espacio del Parque Finky
Actualmente, el campito presenta señales de deterioro. De acuerdo con los registros difundidos sobre el lugar, faltan algunas imágenes y tanto los vidrios como las ermitas muestran el paso del tiempo y la falta de mantenimiento.
Frente a esa situación, Gustavo Cadario volvió a contactar a vecinos que habían participado de la creación original. El objetivo es comenzar en octubre tareas para poner en valor el espacio.
La recuperación no sólo apunta a reparar las estructuras: también puede ayudar a mantener viva una historia construida entre vecinos. Si te interesan las iniciativas y relatos del barrio, podés conocer también el proyecto de una cápsula del tiempo en Turdera.
Fuente consultada: Diario La Unión.
















