El Club Alumni de Turdera cumplió 122 años de historia y renovó su compromiso con la vida social, deportiva y comunitaria del barrio. La institución, ubicada en Agüero 240, sigue siendo un punto de encuentro para familias, chicos, jóvenes y adultos que encuentran allí una propuesta para hacer actividad física y compartir con otros vecinos.
La Sociedad de Fomento y Alumni Social Club atravesó generaciones y acompañó el crecimiento de Turdera. Aunque este año no hubo un festejo especial por el aniversario, desde la entidad destacaron el valor de sostener un espacio barrial que conserva su actividad y su identidad en un contexto económico complejo para los clubes.
Un club histórico en el corazón de Turdera
Por su ubicación, frente a la plaza y cerca del casco histórico de la localidad, el Alumni forma parte de la rutina cotidiana de muchos turderenses. Durante más de un siglo, el club fue sede de encuentros sociales, celebraciones, propuestas culturales y actividades que ayudaron a construir vínculos entre vecinos.
Su presidente, Maximiliano Abbruzzese, remarcó que la institución mantiene ese espíritu de pertenencia. Para muchas familias, el club continúa siendo un lugar al que se llega por el deporte, pero en el que también se construyen amistades y una relación más cercana con el barrio.
Las actividades del Club Alumni de Turdera
La oferta actual incluye baby fútbol, vóley, handball, acrobacias en telas, taekwondo, patín, gimnasio, natación y spinning. De esta manera, el Club Alumni de Turdera reúne alternativas para distintas edades y niveles, con opciones recreativas y competitivas.
En el plano deportivo, el futsal logró el ascenso a la categoría Premier y la institución obtuvo el primer puesto de la tabla anual por clubes. Además, varias categorías femeninas y de senior consiguieron títulos tanto en el torneo Apertura como en el Clausura.
El desafío de sostener a los clubes de barrio
Desde la comisión directiva señalaron que mantener una entidad barrial es cada vez más difícil. Los cambios en las rutinas familiares, la falta de tiempo y las dificultades económicas impactan en la continuidad de los socios, especialmente de quienes se asocian sólo para realizar una actividad puntual.
Aun así, el Alumni busca seguir siendo una referencia para Turdera. Su historia demuestra que los clubes no son solamente espacios deportivos: también son lugares donde se fortalecen los lazos comunitarios y donde nuevas generaciones pueden conocer el valor de la vida barrial. Para más información local, seguí las noticias de Lomas de Zamora.
Fuente consultada: Diario La Unión.
















