Una familia con raíces italianas y una larga historia en Lomas volverá a encontrarse en Banfield. Los D’Apice realizarán el domingo 27 de septiembre una reunión para celebrar el legado iniciado hace más de un siglo, cuando Juan D’Apice llegó desde Italia a la Argentina.
El encuentro, previsto para el mediodía y bajo el nombre “Familia D’Apice, nuestro siglo en la Argentina”, reunirá a cerca de 70 integrantes confirmados, además de amigos de la familia. Habrá almuerzo, anécdotas y bingo, pero el objetivo central será reconocer a los nuevos descendientes y sostener el vínculo entre generaciones.
La llegada de la familia D’Apice a la Argentina
Según contó Amelia D’Apice, Juan llegó al país en 1923 junto a su hijo mayor. Dos años más tarde hizo venir desde Benevento, Italia, a su esposa y a sus cinco hijos. Ya instalados en la Argentina, la pareja tuvo otros dos hijos y la familia fue creciendo con ramas que hoy están repartidas en distintos puntos del país y también en el exterior.
Parte de esa historia quedó especialmente ligada a Lomas de Zamora. Juan D’Apice vivió sobre la calle Almafuerte y, con el paso de los años, otros familiares compraron terrenos en Banfield y Lomas. Amelia recordó que su familia se instaló en Pereyra Lucena 2065 cuando la zona todavía tenía grandes sectores de campo.
Una tradición familiar que sigue desde 2005
Los encuentros de los D’Apice comenzaron a organizarse en 2005 y se hacen cada dos o tres años. Esta será la décima reunión. En la primera convocatoria participaron alrededor de 180 personas, una muestra de la dimensión que alcanzó la descendencia del inmigrante que eligió hacer su vida en la Argentina.
Durante estas jornadas, la familia recupera costumbres que acompañaron a sus mayores: canzonetas napolitanas, partidas de tresiete —un juego de naipes— y tarantela. En las reuniones más recientes también entonan los himnos argentino e italiano, como una forma de unir el origen de la familia con el país donde construyó su historia.
Por qué estos encuentros importan en Banfield y Lomas
Más allá de la celebración, la reunión funciona como una oportunidad para que las nuevas generaciones conozcan de dónde vienen. Para identificarse, los participantes suelen usar carteles con su nombre y la rama familiar de la que descienden.
Historias como la de los D’Apice también forman parte de la memoria cotidiana de los barrios: familias que llegaron, levantaron sus casas, ayudaron a formar calles y dejaron vínculos que siguen vivos. Para seguir al tanto de estas historias y de la actualidad local, podés leer más noticias de Lomas de Zamora.
Fuente consultada: Diario La Unión.
















